sábado, 12 de octubre de 2013



Veamos:
Amados pueden entender lo que yo entiendo según las Santas Escrituras
2 Pedro 2:1-3 Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo,  como habrá entre vosotros falsos maestros,  que introducirán encubiertamente herejías destructoras,  y aun negarán al Señor que los rescató,  atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones,  por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas.  Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda,  y su perdición no se duerme.

Realmente esta cruda realidad es penosa, pero es cierta y cada día aumenta.

1 Timoteo 4:1 “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe,  escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios”.

ALGUNOS CREYENTES SON INCAPACES DE CONMOVERSE O SENTIR AFECTO POR EVANGELIO DE JESUCRISTO. PREFIEREN CALLAR FRENTE A LA ATROCIDAD DOCTRINAL DE NUESTROS DÍAS ANTES QUE DENUNCIAR ESTA MALDAD Y OBEDECER AL MANDATO DE DIOS DE CONTENDER POR LA FE DADA UNA VEZ A LOS SANTOS.

Frente a esta hecatombe espiritual, algunos optan por callar y dejarlo pasar.

Prefieren privarse del galardón grande de predicar el evangelio puro y limpio de Jesucristo, tal como está escrito en las Sagradas Escrituras, que hablar de salvación eterna para los llamados a ella, pero también de juicio para los malhechores que predican la apostasía; a ser instrumentos en las manos de Dios para que muchos lleguen al conocimiento de la verdad.
Cuanta falta nos hace tener aquella sensibilidad y amor por las almas perdidas, que tenía el apóstol Pablo.